Situado a escasas millas náuticas de la costa de Manado, en el extremo septentrional de la isla de Célebes (Sulawesi), el Parque Nacional Marino de Bunaken es una de las áreas de conservación marina pioneras de Indonesia y un destino de leyenda para los apasionados del submarinismo y el snorkel de todo el mundo. Establecido formalmente en 1991 y extendiéndose por más de 890 kilómetros cuadrados, el parque abarca cinco islas volcánicas principales —Bunaken, Manado Tua con su majestuoso cono extinto que domina el horizonte, Siladen, Montehage y Nain— rodeadas por profundas fosas marinas donde las aguas del mar de Célebes caen vertiginosamente a más de 1.500 metros de profundidad.
La seña de identidad inconfundible de Bunaken son sus colosales paredes verticales submarinas («drop-offs»). Apenas a unos metros de las orillas coralinas de marea baja, las plataformas arrecifales dan paso a impresionantes acantilados sumergidos que se desploman verticalmente hacia el abismo azul, tapizados por una densidad pasmosa de vida bentónica: inmensas gorgonias de abanico, esponjas de barril gigantes, corales látigo, corales blandos en tonalidades púrpura y dorada, y miles de grietas donde se ocultan morenas, peces escorpión y caballitos de mar pigmeos.
La biodiversidad biológica de este santuario es sobrecogedora: las investigaciones científicas confirman que el parque alberga más del 70% de todas las especies de peces conocidas en el Pacífico Indo-Occidental y una variedad de corales hermatípicos siete veces superior a la de todo el mar Caribe. El encuentro con grandes tortugas marinas verdes (Chelonia mydas) y carey es prácticamente una certeza cotidiana: ejemplares de caparazones vetustos reposan confiados en las cornisas de la pared o ascienden majestuosamente a respirar a superficie junto a los buceadores. Asimismo, es habitual avistar bancos multitudinarios de jureles de ojo grande, barracudas en espiral, peces napoleón, tiburones de arrecife de punta blanca y, durante las travesías en lancha entre islas, grupos de delfines mulares y calderones que acompañan la proa de las embarcaciones.
Con aguas de visibilidad cristalina que superan frecuentemente los 25 o 30 metros y una temperatura constante y benigna de 28 a 29 grados centígrados, Bunaken ofrece tanto zonas protegidas ideales para familias y practicantes noveles de snorkel como inmersiones en corriente apasionantes para submarinistas avanzados. Las islas preservan además un ritmo de vida apacible, con eco-resorts integrados en palmerales frente a la playa y atardeceres de ensueño teñidos de violeta sobre la silueta del cono de Manado Tua.